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domingo, 24 de abril de 2011

De días aciagos y de días venturosos...

Hoy, 24 de abril de 2011 a las 7:58 de la mañana, hora de la India, dejó el cuerpo que habitó por 86 años el Avatar de la Era, el Amor personificado, Sri Sathya Sai Baba, nuestro amado Swami. Hoy, pues, es un día aciago, perdimos su presencia física, ya no le veremos más en este cuerpo que amamos, y, al  mismo tiempo es un día venturoso porque deberemos aprender a verle dentro nuestro, como el Hrudaya Nivasi, el Inquilino del Corazón.

El nos dijo siempre que no lo identificáramos con este cuerpo, que Él no era el cuerpo ni el nombre, que Él respondía a todos los nombres y se Le podía ver en todas las formas, hoy, más que nunca tenemos que recordar eso y estar conscientes de la enorme responsabilidad que su partida nos deja. Ahora es nuestro el mensaje, Su mensaje de Amor, Paz, Rectitud, Verdad y No-Violencia.

Debemos vivir bajo esos preceptos de Prema. Shanti, Dharma, Sathya y Ahimsa, lo que nos ha estado diciendo desde hace mucho tiempo y ponerles ese límite a los deseos que es la forma más fácil de deshacernos del apego.

Estoy triste, muy triste pero Su Amor me protege de la desolación, ya no compartiré el planeta con Ël, físicamente hablando, Su presencia, cu cuerpecito ya no estará, pero Su Amor, Su Compasión nos llenan de alegría aún entre las lágrimas.

Amado Swami, dame fuerzas para volverme una devota tuya de corazón, seguir Tus pasos, Tus enseñanzas y vivir en Tu Paz.

Om Shanti, Shanti, Shanti

martes, 2 de diciembre de 2008

De Aniversarios y Visitas

El domingo 23 fué el aniversario 83 del nacimiento de Sai Baba, acudimos a una ceremonia especial en la Ciudad de México y ahí me quedé para visitar a mi amiga Chachu; originalmente había pensado quedarme para ver a algunos amigos que siguen viviendo en esa hermosa aunque caótica ciudad pero de repente, sentí la necesidad de ver a Chachu, mi amiga de hace 50 años que, desafortunadamente, está enferma ya hace algun tiempo.

Padece de EPOC y de Síndrome de Hirayama habiendo perdido casi totalmente la movilidad de su brazo derecho y empezando a perder la del izquierdo. A causa del EPOC debe estar "enchufada", como decía mi mamá que sufrió de la misma enfermedad, al tanque de oxígeno ya las 24 horas, pero con un ánimo y un sentido del humor increíble. La pasamos muy bien, platicamos, recordamos, nos reímos, vimos películas, (Matar un ruiseñor y Accross the Universe) y, por sobre todo estuvimos una con la otra.

No visité a nadie más, me dediqué completamente a ella y he pensado seguir haciéndolo cada vez que pueda, quizá una vez por mes, veremos cómo se presentan las cosas.